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www.estudiargratis.com.ar agrádese la gentileza y colaboración del escritor Samuel Akinín al responder este humilde reportaje, en el cual es sumamente interesante lo que nos cuenta el escritor.

 

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Samuel Akinín nos relata de  historias de sobrevivientes judíos y su libro sobrevivientes

 

Comienzo de la entrevista a Samuel Akinin aquí

 

Javier: Continuando con la charla o reportaje, mediante correo electrónico Samuel Akínin nos cuenta:

 

Samuel Akínin: "Luego tenia otra sección que dió comienzo allá por los anos 85, llamada Sobrevivientes, este libro como consta en mi prologo, lo hice luego de la muerte de mi suegro, quien sobrevivió a 4 campos de exterminio entre ellos auschwitz, exterminaron a toda su familia, sus padres 7 hermanas, sus tíos, abuelos y demás, y cuando pregunte a mi esposa, a la suya y a mi cuñada que sabían ellas de la historia de su padre, lo único que pude recopilar lo coloque en dos paginas del libro que me dispuse a escribir, pues notaba que se estaba perdiendo toda una historia, de manos de los propios protagonistas, en esa época y durante los nueve años que duró la producción de mi libro Sobrevivientes, me encontré con gente que no quería revivir, su dolor, todos sin excepción estaban reacios a contar, por muchos temores, a sus hijos, su familia, a lo que pudiese decir la comunidad, a la censura de sus actos, a esos secretos que de una manera casi increíble se fueron destapando durante el trabajo que esto llevo, hablar de Sobrevivientes, es comenzar y nunca terminar, pues las historias que contaron los protagonistas fueron únicas, irrepetibles, increíbles e impensadas por cualquier persona, basta una muestra para poder calificar los daños, hubo oportunidades que se tomaban a 7 y mas judíos, se les ponía en fila india en plena calle y un militar apostaba con otro que con un solo tiro, el podía acabar con todos a la vez. y la mayoría de las veces acertaba, esto que en si es una masacre, deja ver el estado de indefeccion de la gente, y uno se pregunta, por que no se defendían, por que se dejaron, por que no escaparon, la respuesta es simple, toda Europa estaba tomada por los nazis, no había escape, y de una manera casi hipnótica, la gente estaba como obligada a servir al régimen y a delatar a cualquier judío. No había escape, además que los judíos mas prominentes, respetados, y seguidos, les hacían ver que nada pasaba, ellos temían que generar mas miedo, lo único que haría seria acelerar el holocausto.

 

Me di cuenta por los años que viví con los Sobrevivientes, que esta gente no es ni era normal. No solo en los peores momentos, en los campos de exterminio, donde demostraron una capacidad física inigualable, sino que luego, cuando fueron liberados, la gran mayoría de ellos, y me atrevo a decir que casi en un 90 % fueron a otros países, sin dinero, sin conocimiento de costumbres ni de idiomas, sin ayudas, sin el calor que significa la familia, sin muchas cosas que son lo mínimos elementos que se destacan en la gente de éxito, y aun así, ellos lograron destacarse de los demás, lograron generar industrias, empresas, compañías, instituciones bancarias, sinagogas, colegios, pero sobre todo, siguieron haciendo alarde de lo que es en si el pueblo judío: El pueblo del libro. ellos estaban conscientes que la educación era la primera necesidad de un pueblo que carecía de todo, y como bandera hicieron todo lo que fuera necesario para que su descendencia tuviese educación. eso nos trajo como premio la recompensa de que luego del holocausto, mas de 150 judíos descendientes del Holocausto, ganaron premios Nobel, mas del 30% de los mejores médicos de hoy en día provienen de la misma fuente, y casi en un 80 % de los mismos terminaron sus carreras universitarias. Ellos si entendieron el mensaje. Honor a ellos por lo que fueron y por lo  que nos legaron a costa de su esfuerzo y sacrificio.

 

 

De este libro podría como te dije hablar, pues además de las mas de cien entrevistas que hice para el mismo, con muchos de ellos tengo historias increíbles que en conjunto me permiten decir que tengo material excelente y suficiente para otro libro mas. Por contar uno de ellos te puedo decir que entreviste a un muerto. Si, a un hombre que había fallecido 4 meses antes. Y es que, por mas de nueve años que lo estuve acosando para hacerle una entrevista, en todo momento se negó, no quería revivir, su tortura, sus acciones guerrilleras, etc. y para hacer corto el cuento, llegado una vez de unas vacaciones largas en el exterior, me encuentro en la sinagoga que mi amigo Manuel Bandel había fallecido, sentí doble dolor, uno por su perdida como amigo y el otro y no menos doloroso, su testimonio. Esa noche vine con una carga de tristeza muy fuerte, lo comenté con mi esposa y reconozco que lo lloré. Pasado unos meses, me encontré con su hija y me dijo que su papa me había mandado un regalo que me lo llevaría a la casa esa noche. Supuse alguna foto, algún recuerdo intimo, o que se yo, al abrir mi paquete recubierto con papel de regalo, reconocí de inmediato que era una cinta de VHS. La coloqué en la reproductora y cual no fue mi sorpresa al ver a mi amigo en su cama de hospital con su mascara de oxigeno diciendo, hola Samuel, no me quise ir sin dejarte mi testimonio. Ese día lloré como en este momento al recordarlo, honor a su memoria."

 

 

Javier: ¿Este libro marcó un antes después en tu vida de escritor?

 

 

Samuel Akínin: "Poder haber conocido a estos hombres y mujeres, protagonistas de historias duras, crudas, e increíbles, es algo que a pocos les ha tocado el placer de hacer, luego de haber publicado mis primeras entrevistas en el periódico comunitario "Nuevo Mundo Israelita", se me fue haciendo un poco mas fácil cada entrevista. Ya los sobrevivientes comenzaron a perder el miedo, ese gran estigma que por mas de cincuenta años vivió en su mente y cuerpo.

 
Cuando uno puede visitar la historia que nos acaba de ocurrir, y se nos permite en primera persona poder hablar, conocer, sentir, palpar tantas y tan variadas hazañas. No creo que se pueda describir en simples palabras lo que un hombre siente. Y en especial, cuando se habla de Sobrevivientes, como libro, con ese toque a lo desconocido, con ese preámbulo a lo fatídico, con esa cruda realidad de la barbarie, de un lado nazi, de otro y no menos responsable, un mundo que se quedó en silencio, siendo "cómplice silencioso" de lo que pudo acontecer. Cuando uno ha sido informado de cómo comenzó toda la masacre, cuales fueron los motivos que indujeron al mismo Hitler a hacer lo que hizo, cuando la maquinaria asesina de la SS dió comienzo a los sacrificios. Por qué ellos comenzaron matando primero a mas de 170.000, si ciento setenta mil niños alemanes. Con qué intención, y por qué continuaron con los gays, los gitanos, los judíos, los comunistas y ya venían por los árabes, los americanos y los negros.
Cómo puede decir que no cambió mi vida, si, por supuesto que cambió como hombre, como judío y luego como escritor. Como hombre, pues me di cuenta que esta gente había que mirarla de otro modo, que la medida con que ellos eran de algún modo juzgados como extranjeros, o como se dice acá en Venezuela "musius" que viene de la palabra francesa Monsieur (señor)"


 

Javier: ¿Cual fue el sentimiento, si puede saberse, dominante al escribirlo?

 

Samuel Akínin: "Al comienzo fue el sentir un compromiso con mi familia, como te conté luego de la muerte de mi suegro, quise saber de su pasado, de lo que había vivido esos cuatro años que permaneció en los campos de exterminio, como hizo para salvarse, cómo hizo para readaptarse etc. Toda su historia la pude contar en tan solo una página de mi libro, a él no le gustaba hablar de ello, de echo, ninguno de su familia conocía lo que había vivido, esto me conmocionó. Y en el camino me fui encontrando con una sorpresa tras otra. Gente que no quería, que no sólo no quería, no podía hablar de su pasado. Gente que me costó años el convencerla de que contasen su historia, gente como ya te dije que pude entrevistar tan sólo después de muerto.

 

Cada semana trataba de trabajar un solo artículo, tenía que asimilar lo que me contaban, de noches, me levantaba convulsionado, temblando, si te das cuenta, el libro fue contado en primera persona. Pues no vi otro modo de traducir con sensibilidad real lo que escribía, sin mente no se compenetraba con mis protagonistas y para hacerlo, no me tuve que esforzar, solamente, al ir reviviendo los detalles, las pérdidas familiares, las masacres, los desmanes, en resumen, el Holocausto, ya me supe no uno mas, me supe como si fuese en cada caso el compañero de cada uno de ellos. Hubo un desarrollo de hipersensibilidad a esta gente, hubo una especie de adopción a su entorno, a su familia, a su pensar, a su sufrir, hubo una fusión que luego de casi veinte años persiste y vive en mi mente y corazón, y por qué no decirlo, a veces, pienso y me siento como uno de ellos, pues al estar con ellos supe lo que significa la pérdida, de familia, amigos, propiedades, libertad, y hasta la misma voluntad de seguir viviendo.

 

 

Javier: ¿Deseas comentarnos algo mas a los visitantes de estudiargratis sobre sobrevivientes?

 

Samuel Akínin: "Cada uno de mis Sobrevivientes tiene una doble historia, una, la que se plasma en el libro, la que pueden leer, comprender, y tener, porque ya está publicada y hay otra, que sería material suficiente como para hacer varios libros sobre el tema. Por ejemplo a uno de mis protagonistas de Sobrevivientes lo conocía y jugaba al domino con él, al faltar por meses al club en la playa, él, siendo no judío, me preguntó el por qué había dejado de ir los fines de semana al club. Sin querer entrar en muchos detalles le dije que estaba escribiendo un libro sobre los judíos, él insistió en saber el motivo del tema, le dije que se trataba sobre los Sobrevivientes y recuerdo que me expresé más o menos así: es sobre la vida de los judíos que se pudieron salvar de las garras nazis. A lo que lleno de sorpresa me dijo que él había salvado a 6 mil judíos en España. Mi sangre se congeló, no lo podía creer. Fue a su casa, volvió, me mostró documentos y entre los que él salvó estaba nada más y nada menos que primero al padre de una gran amiga, hoy ya fallecido el Sr. James Jamson y luego por lo especial del personaje a unos de mis críticos literarios más completos de toda la historia, que también fue escritor, a Don Walter Benjamin, aunque unos días después fue mandado a matar por órdenes directa de Hitler a su gran aliado Francisco Franco. Como comprenderán este personaje que ha sido galardonado por el gobierno Español y en especial por la ciudad que lo vio nacer, Porbu. forma parte de mi libro. Y su artículo se llama Portbu, el nombre lo toma porque sus habitantes echan las redes al mar y cuando las recogen emplean a unos bueyes que las arrastran a la orilla trayendo la pesca.

 

La historia de Portbu, no termina allí, unos meses después un primo al visitarme a mi oficina vio ese mismo documento encima de mi escritorio, y quiso saber que era lo que yo escribía sobre Portbu, le dije que una historia muy importante sobre los judíos, y quise saber si conocía al pueblito, más aún que si había escuchado ese nombre alguna vez. Otra pregunta, nueva sorpresa, "Cómo no lo voy a conocer" si mi padre salvó a 6 mil judíos cuando la guerra de Israel de los seis días, cuando se suponía que los judíos que vivían en países árabes corrían el riesgo de perder su vida.¡Tremenda sorpresa! pero si hay dos debe haber tres. y así fue, seguí la historia de Portbu y conseguí que al final de dominio de los moros en el sur de España, una familia que había sido judía a sabiendas que sus dos hijos tanto el varón como la hembra estaban en edades casaderas. Quiso ir a sus raíces, al país en el que había nacido su padre, su abuelo. Para ello pidió al Rey Carlos audiencia, la que le fue negada con sobradas razones, una por ser judío, otra no menos importante por ser converso y vivir con los árabes. Como respuesta a ello, este señor que se llamaba Yehuda Ibn Ezra, ofreció al Rey la cantidad de 60 mil monedas de oro, el equivalente al cobre de todo un año de impuestos, la respuesta vino muy rápida y es por primera vez en la historia que se tiene que inventar un título para que un lacayo pueda recibir audiencia real, cuando entró a palacio frente al monarca, fue presentado ante el Rey de España se presenta DON Yehuda Ibn (hijo de) Ezra. Don significa De Origen Noble. La sorpresa se la vuelve al llevar el Rey cuando éste le informa de su intención: quería fuese nombrado ministro de hacienda del reino. El Rey a carcajadas le burlo sus deseos y tras su pregunta del por qué debía hacerlo, este le dijo que si lo hacía él de su bolsillo comenzaría abonando a cuenta de lo que recaudara 120 mil monedas de oro, lo que suponía dos años de impuestos, ya no hubo dudas, y ese mismo día España tuvo un nuevo colector de Impuestos, que obtenía un 10 % de beneficios y que al fin y al cabo fue lo que terminó ayudando para sacar de una vez el dominio Moro que había durado 8 cientos años. pero aunque esa historia es interesante, ya que Yehuda fue el primero en producir papel en España, hasta su llegada los curas escribían en pergamino, material costosísimo y que no permitía de errores, fue el que llevó la fabricación de alfombras, las acuñaciones de monedas, y dicen entre otras cosas que hasta al padre del violín un instrumento que era usado por los árabes. Pero como dije y repito la historia que ahora nos concierne es otra, el primer edicto real en contra de los judíos fue elaborado en esa época, y se le prohibía la entra a España a todos los judíos. Nuestro Ministro de Hacienda, fue a ver al Rey y le hizo notar que había cometido un grave error, que ahora los judíos ricos no vendrían a España y que lo que tenias supuesto a cobrar se vería reducido, que era mejor dejarlos venir y cobrarles 10 monedas de oro a cada inmigrante. Pues el que tenía diez tendría más. Tres días más tarde se publica otro edicto que decía que podrán entran al reino de España todos aquellos judíos que paguen por derecho de impuestos 10 monedas de oro.

 

La oficina de recaudación y de ingreso se abrió en la frontera de los Montes Pirineos, el colector principal fue nuestro personaje, Yehuda, y él en persona preguntaba a los judíos venían escapándose de las tribus bárbaras inglesas y francesas, que cuántas personas formaban su grupo familiar, a la respuesta de tres, cuatro o cinco, o las que fueren, el mismo Yehuda, les daba 10 monedas de oro por persona y los mandaba a que fueran a pagar al que otorgaba las visas, así en el siglo XIII Yehuda Ibn Ezra salvó a  6 mil judíos en su paso por Portbu."

 

 

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Reportaje realizado a Samuel Akinin Levy por Javier Ruben Cinacchi - Aclaraciones legales y política de privacidad
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