El fin de los
tiepos
(Del libro en su
tercera edicion "Poesías
de un Poeta Cristiano" Autor Javier R. Cinacchi)
En el fin de los tiempos del mundo,
habrá señales de su cercanía.
¡Que nadie te haga caer en engaño¡
porque falsos a muchos engañarán.
Se oirán rumores de guerras,
y también guerras habrán
y Jesús Dice: “No temas,
es necesario que esto acontezca”.
En el fin de los tiempos del mundo,
nación contra nación,
reino contra reino,
hambres y terremotos.
En el comienzo del final,
los dolores del alumbramiento.
A los cristianos los odiarán,
no solo, los que no conocen del camino...
En el fin de los tiempos del mundo,
muchos de la fe se apartarán,
en rencor y traición,
unos a otros, en odio la entrega.
Falsos se levantarán,
aquellos que de Dios no son,
a los que pueden engañan,
no hay que caer en la seducción…
En el fin de los tiempos del mundo,
un tempano de hielo es la maldad,
tan grande que al fuego del amor
de muchos se apagará.
Pero aun hay esperanza,
para el que firme se mantenga,
en la doctrina verdadera,
el que persevere se salvará.
En el fin de los tiempos del mundo,
cuando se reproduzcan de la buenas nuevas,
por los que predicando fieles han quedado
se sepa: del reino de Dios. El fin vendrá.
Cuando veas… cuando veas…
de la abominación en lo santo,
hay que estar en huida,
no mirar hacia lo vano…
Orar para que la huida no sea,
ni en el reposo ni el invierno,
porque grande será la prueba,
del seguir firme, para los cristianos.
En el fin de los tiempos del mundo,
el amor de Dios aun está presente:
Es por causa de sus amados,
que los malos tiempos son acortados.
Por favor no creas,
que cualquiera es el Cristo
porque el Cristo vendrá,
con sus ángeles desde el cielo.
No, no está en un aposento;
No, no está en el desierto;
No, no es aquel mundano,
que señales está mostrado.
En el fin de los tiempos del mundo,
como relámpago que ilumina,
de extremo a extremo el oscuro cielo,
así será de Jesús su venida.
No te falte certeza: de Jesucristo,
su regreso por todos se sabrá.
No en un rumor incierto;
nadie, duda alguna tendrá.
En el fin de los tiempos del mundo,
llegará el momento en que la luna,
el sol y las estrellas su luz no mostrarán;
¡En conmoción la tierra y los cielos!
Se dirá: Es tarde para ahora creer,
el tiempo ha pasado, el Rey viene
con sus ángeles a recoger,
a los que se mantuvieron con Él.
¡En vano es intentar saber el día y la hora!
No se calcula, no se sabe, solo la sabe:
el Padre, que en los cielos está.
No especules, sino cree. Cristo volverá.
Del fin de los tiempos del mundo,
es para bien del hombre que no se sabe
el exacto momento, pues todos,
aun estarán haciendo planes…
Uno será tomado, otro será dejado;
unos para gozo, otros para llanto.
En el fin de los tiempos del mundo,
en la segunda venida de Cristo.