Enlaces patrocinados
|
—Aquello que así llamas —dice El
Anciano—, dicen son antiguos
guardianes, no están de ningún bando,
aunque protegen. Y al hacerlo nos agradan. Parece ser vienen de una
esfera muy próxima a una gran estrella, donde no se puede llegar.
Viajan sin usar las puertas, atraídos a lugares hostiles cuando una
puerta es destruida. En ocasiones, suelen estar cerca de los
objetos especiales. Suelen proteger a
los novatos como ustedes, si les notan corazón inclinado al bien, de
aquellos que desean el olvido u
de otros seres. Si no son personas de bien, pueden consumirlos en
llamas si pueden, quedándose cerca de los objetos
especiales. Aparecen, desaparecen…
son seres inteligentes y misteriosos, con los cuales actualmente, que
sepa, ningún guardián
puede comunicarse en dialogo con ellos. Sospecho, han perdido a
través de los tiempos su facultad de comunicarse, incluso sus vidas…
Aunque viven, creemos tan solo reaccionan como maquinas programadas,
las cuales realizan ecuaciones lógicas en sus mentes, siendo esa su
inteligencia, hacen a veces más mal que bien. Hasta incluso son
inseparables los jinetes de las aves. Se acercan o se alejan,
incendiando o no… sí, confunden… Luego no sabemos, cómo es que
saben tanto, por ejemplo eso de proteger a los novatos. Eso nos llevó
a pensar a algunos, que por sobre los guardianes, hay guardianes.
De esta forma hablaron,
extendiendo lo ya dicho, como una hora, hasta que Él
Anciano comenzó a finalizar el
dialogo. Diciendo:
—A esta esfera solemos venir a reunirnos,
enseñar, y a descansar, pues aquí estamos seguros, en paz. Ahora
deberán aprender un poco por si mismos, pues si les enseñáramos lo
mas sencillo, solo les quedaría lo complejo para continuar con su
comienzo. Mejor será aprendan a aprender solos.
Pero antes, hubo muchas
preguntas de los jóvenes y respuestas que no respondió ni El
Anciano ni Sueñosreales. En realidad
las respondían de formas tales como: “Eso lo sabrán a su debido
tiempo”; “Aquello lo deben decidir ustedes”; “Cualquier duda
importante, ya les enseñaremos como comunicarse”; “Por ahora les
aconsejo intenten no involucrarse en cosas importantes o que les
resulten raras”; “Contemplen mucho para adquirir sabiduría”.
—Ustedes deben también marcharse —Dijo El
Anciano antes de saludarlos para irse—,
algunos aun ni siquiera saben lo que son capaces de hacer. A partir
de ahora, por su bien y el de indefensos, no deberán nunca enojarse
e intenten no dañar a alguien o algo. Es un misterio… pero un
segundo es casi nada de tiempo, y a su vez pueden estar en un segundo
decisiones enteras, destinos que marcarán siglos o aún más. No
estén ansiosos ni apresurados, pero tampoco pierdan el tiempo.
|
|