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El extraño mira a Noemí y le dice:
—¡Si sigue será muy buena! ¡ja! Cuando
descubrí lo que podría hacer, fue en una pelea familiar. Le juro,
fue más grande mi susto, que el de ellos ¡ja! ¡Pensé, las cosas
se movían solas! Salí corriendo y me encontré flotando en la nada
¡ja! ¡Qué susto me di! Muchacha… y ustedes. Aguarden… los
devolveré a su realidad…
—¿Puedo preguntar algo más? —Dice Noemí.
—Sospecho, pueden sus cuerpos inertes no estar
tan bien luego del tiempo aquí pasado, cuando lo frené… tal vez
haya transcurrido casi un minuto desde su ultima respiración.
—¡Sácanos de aquí! —Grita Flavia.
El extraño dijo su
repetitivo ¡Ja! Comenzó a alejarse toda imagen provocada en sus
mentes por aquel, y sintiéndoles faltaba el aire, estando un poco
mareados y confundidos, vuelven a la realidad. Noemí, quien había
descubierto su facultad, les hace imaginar en la mente de los demás,
la siguiente frase en su voz:
—No hablen de lo ocurrido ni entre nosotros,
sobre las dos recomendaciones de él
que afecta las mentes.
Todos la miran, añade en voz audible: —¿Por qué mejor no nos
vamos rápido?
Así hicieron, al
llegar, luego de terminar de recorrer el rumbo, ocultar la camioneta,
cargar algunas cosas y emprender nuevamente caminando cargados, el
recorrido hasta donde estaban los demás… llegan cansados y un poco
alterados al campamento, pero observan volviéndose felices, a Marcos
abrasado con Mónica. Preguntando por él y David corren a abrasarlo.
—Recién llego y no lo vi, en realidad atravesé
la puerta
un segundo. Vi hay un bosque bien cuidado, rodeado de cielo color
naranja. Enseguida volví para atrás, al segundo, y cuando volví
aquí no estaban. Ni siquiera respiré en aquel lugar ¿Enserio
transcurrió un mes?
—Sí, más o menos…—Le responde Rubén
Y los jóvenes les relataron de su encuentro con
el extraño que afecta las mentes
y de que les había contado sentados en un prado imaginario, sobre la
tardanza poco mayor a quince días en esa puerta en particular; luego
de haberles hecho muchas preguntas. Les relataron todo, salvo aquello
que no debían decir. Decidieron ver si al rato llegaría David, lo
cual esperaban ocurriera y así pasó. El les relató además de lo
dicho por Marcos:
—Me pareció, había algo observando. Antes de
explorar, intenté comprobar si podía volver. Por cierto me siento
más seguro, más fuerte. Es un poco extraño pero creo algo se
transformó en mi para bien. El aire de allí supongo es
respirable...
—Sí… noté lo de que algo se transformó o
terminó de hacerse también… creo nunca volveremos a ser los
mismos…—Dice Marcos.
Al
anochecer, hicieron una fantástica
fiesta, donde fantástica para ellos fue literal. Se divirtieron
mucho. Decidieron luego de una charla, al día siguiente,
atravesarían todos la primer puerta.
Aun alejándose más de donde tal vez nunca deberían haberse ido,
adentrándose así más en lo desconocido.
(Fin del capitulo.) |