|
—Sonia… —Dice Mateos— No hiciste nada, es
solo un problema de comunicación… Y… honor y orgullo nada tienen
que ver, llamar orgulloso a alguien que busca el honor es algo
parecido a llamar ladrón a alguien que ama la justicia; o llamar
débil a un cristiano que vence vicios y ama hasta la muerte; o
llamar a un poeta insensible; o llamarte a ti maltratadora de
animales; o a Carla decirle no cuida la naturaleza es decir, nada que
ver…
—Perdón, Marcos no sabía lo que decía. Me
enojaría mucho si me dicen que no quiero a los animalitos o les hago
daño…
—Todo
bien—.
Murmura Marcos sin mirarla.
Comenzaron así, los que
tenían algún concepto formado sobre el honor, a manifestar su
opinión desde su punto de vista:
—En mi caso —dice David—. Todo honor se lo
doy a Dios, pero eso no quiere decir que no actué con honra. Es solo
que por ser cristiano, por creer en Dios, le doy gracias por su ayuda
y no busco gloria propia, porque conociendo a mi Dios, se la doy a
Él, pues creo que nada bueno tengo sin su ayuda.
—Humm creo que vamos a conversar largo… y de
las buenas charlas… —Dice Carla, intentando una continuación de
este tema.
—David, ¿Porque no defines: Honor? —Dice
Mateos. Añade—: Lamentablemente es una palabra cada vez menos
utilizada, y no vendría mal definirla.
—He… sí, honor… es… reconocimiento y
hacer actos dignos de una buena persona, es algo bueno—. Dice
David.
Cristian:
Busco poemas, queden en el
recuerdo,
han querido comprar mis versos,
pero
ellos no tienen precio.
Este poeta no callará, tiene
honor.
No oculta
la verdad, ni le teme.
Prefiero morir de hambre antes
que el robo.
Reconozco mis errores, y
peleando por lo bueno,
moriré.
Vivo, aprendiendo a cada paso a ser mejor.
—No pelear contra el débil ni huir del fuerte,
sino defender una justa causa con valentía siempre —dice Marcos—.
Honor es la vida del caballero, se entrena cada hora, para poder ser
justo a cada momento, su único temor es ser injusto. Obviamente, ama
las virtudes e igualmente por ellas se esfuerza.
|