Enlaces patrocinados
|
—¡Pero si no te dije mi nombre! —Dice Carla
un poco enojada.
— Ehh… —Murmuraba el extraño, mientras
Carla lo miraba fijo y seria. Apresurado por responder, expresa—:
Creo soy el más tonto de todos…—sin mirar a
los ojos, y como si no lo dijera enserio, con una suave sonrisa
burlona. Añade—: En realidad, no soy tonto pero sabes, eres muy
linda… y eso me hace volverme un poco…
—¡Quiero saber, cómo sabes mi nombre! ¿De
dónde me conoces? —Interrumpe Carla.
—Tengo
que irme, discúlpame. Te dejo esto, es lo que en realidad quería
hacer; darte un regalo. Y la verdad conocer al menos personalmente a
unos de ustedes, tengo la esperanza que sean de los grandes algún
día. |
|
|
Carla le
mira con mezcla
de emociones, y cara perpleja. El desconocido le deja algo en la
mano, y se aleja casi corriendo, doblando una esquina. Le había dado
un anillo, parecía semejante al de Marcos.
Es un poco tarde, está sola,
cansada y enojada. Aguardando para irse a su hogar a descansar, luego
de haber tenido un mal día. Lo último que deseaba en ese momento,
es alguien, le dejara un anillo misterioso, aparentemente igual al de
Marcos, el novio de su reciente amiga. ¿Sería un amigo de él? ¿Un
amigo de algún ex novio? ¿Quién era aquel? ¿Estaba siendo víctima
de una broma? No lo sabía.
Se estaba planteando todas estas preguntas, cuando
la llama por celular Juan.
—Hola ¿Cómo estás?
—Bien… —dice porque no tiene ganas de dar
explicaciones, y comenzando a dudar de Juan, quien justo la llama en
tal momento. Añade para ver la respuesta que le daría—: Aunque ya
no quiero buscar más al faltante, me cansé, lo lamento. Es tarde y
lo busqué por días sin que nadie aceptara. Además, hoy no me fue
nada bien, y me molestaron bastante algunos.
—Amiga, no te preocupes, yo me encargo
totalmente. Intentaremos ser los veinte como querías, y si falta
uno… ya veremos. Yo me encargo.
|
|