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Ante la mirada de asombro de todos, en medio del
salón, y con un sonido de un trueno que la hace estremecer, se sirve
un baso de limonada, para en ese tiempo ganado pensar rápidamente,
como quedaría ante ellos si contaba o no. Toma un sorbito de
limonada, y ante la mirada de todos aguardándola, continua.
— En realidad en mi sueño, no era una persona
la que se ahogaba… ustedes saben, uno sueña cualquier cosa…
aunque juraría, estaba a mi lado, en el sueño, Carla —y añade
rápidamente—: Ella no se ahogaba, sólo estaba a mi lado, de hecho
me sorprendí cuando la vi aquí, aunque obviamente no sabía que era
Carla… Bueno ¿Quién sigue?
—¿Enserio
me viste en tu sueño? ¿Pero quien se ahogaba? — Pregunta Carla.
Carmen le dirige una mirada a Sonia, quien ante tal mirada se lleva
una mano al pecho, abriendo bien los ojos. Al darse cuenta, ha
asustado a su amiga. Carmen, quien en realidad esperaba, Sonia se
presentara ella y así terminar con la historia que a nadie le había
contado hasta ese momento. Se da cuenta su amiga mal interpreta su
mirada, y por ello no le queda otra que continuar aún más con el
relato.
—No se rían pero en el agua, se ahogaba algo
semejante a un ave inmensa de fuego con alguien montado en ella…
Marcos sin querer tira una copa que tenía apoyada en su silla, por
un movimiento brusco de inclinarse hacia adelante, por la atención
cautivada. Ahora todos lo miran a él. Esto acrecentado por como
comienza a excusarse.
—¡Huy que tonto! Tiré una copa… hee… sí…
solemos tener sueños raros... y… sin querer se me cae esto… mirá
vos...
—Lo bueno es que te sirvió para animarte a
estar acá. Seguro fue solo casualidad—. Interrumpe Mónica al
notar, su novio no sabe como disimular su asombro, y no le agradaría
que se ponga a hablar del pájaro de fuego que le dice haber visto.
—Sí segura… en fin… ¿Quién sigue?
—Estaba con Estefanía y Cecilia. Perdón, soy
Sonia. Íbamos a pasear, y esperábamos a Carmen que no pudo venir,
porqué le salió una clase importante de inglés, que es su trabajo.
Cuando Carla y Mónica, al vernos nos invitaron, contándonos a las
tres de que se trataba la idea. Nos interesó, llegó al rato Juan
con Marcos, y fuimos aquel día a pasear. A mi me gusta mucho la ropa
y trabajo en una tienda de vestidos para novias…
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