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Curso de la Biblia estudio evangelio de Juan comentarios Juan.
Interpreto este texto bíblico de la siguiente manera ¿Cómo
sana
Jesús? Creo que la respuesta más acertada es: De la
forma que considere conveniente. En este caso sanó haciendo
barro, ¿hay que sanar así? No, lo que ocurrió es
que como era día de reposo, por orden de la religión no
podía hacerlo. Pero Jesús no aceptaba ordenes no
impuestas por Dios, o aquellas que no sirvieran para un
propósito como ser cuando se entregó para perdón
de los pecados en la crucifixión. Resulta que en día de
reposo los judíos no podían hacer “nada”, ni una pelotita
de barro, sólo podían ir a las reuniones religiosas
¡ni sanar a un enfermo! Por ello opino Jesús lo sana de
esta manera, cuando en realidad podía haberlo sanado con solo
ordenarlo, como en otros relatos ocurre (Ejemplos: Mateos 9:29-30;
Mateos 12:13; Marcos 10:52). Ya en el principio de este texto
Jesús dice que este ciego lo era para que las obras de Dios se
manifiesten en él, que se comentó en el titulo anterior;
y se verá así fue a lo largo del capitulo. Asimismo no
quiero obviar el hecho de que la sanidad del ciego requiere de una
acción: ir a lavarse el barro que hizo Jesús en un
estanque (Siloé), y fue luego de hacer lo que Jesús le
dijo que regresó viendo. Algunos afirman que las cataplasmas de barro tienen algunas propiedades curativas, si tienen determinada preparación y uso; no obstante nunca actuarían tan rápido. La sanidad fue producto de Jesús, de su divinidad. En
lo práctico, no es contradictorio orar a Dios, y acudir a un
profesional de la salud. Sin embargo personalmente no estoy de acuerdo
con orar por algo para darle a ese algo el “poder de sanar”,
me
refiero a objetos (mejor orar por la persona en sí, o incluso
por ejemplo por la acción que llevará a cabo:
operación que tendrá para que salga
bien, por la consulta al medico, etc.), en ningún lado dice que
Jesús haya orado por el barro. El caso de sanidad en el cual
Jesús usó barro es muy puntual, y como mencioné al
comienzo, en mi opinión fue por la ley que hicieron los
religiosos y no siempre sanó de tal manera, junto al hecho del
requerimiento de una acción de fe por parte del que quería
ser sano: cumplir lo que Jesús le dijo, ir a lavarse. La
mayoría de
las veces, en los evangelios Jesús sanaba directamente, y luego
decía algo así como “levántate, toma tu camilla y
anda” (Juan 5:8; traducción Biblia de Jerusalén), o lo
que viniere al caso. Nota:
Hay grandes grupos de personas creyentes que piensan igual o distinto
según sus creencias religiosas, o interpretaciòn de la
Biblia. Publicidad
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Autor y
Webmaster: Javier R. Cinacchi
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